El Cau: un jardín de esculturas entre Elche y Crevillent
El Cau es el jardín de esculturas al aire libre que muchos grupos senderistas relacionan con la sierra de Crevillent. En realidad se encuentra en la partida ilicitana de Ferriol, muy cerca de ese mismo paisaje serrano. Una aproximación corta desemboca en un lugar donde caminar entre escenas talladas, descansar en mesas de piedra y contemplar el borde montañoso seco.
Por qué importa
El zapatero jubilado y montañero Mariano Ros inició el proyecto hacia el año 2000, cuando la edad y la salud limitaron sus ascensiones. Junto con Cándido Escribano, José Pérez «Tío Pere» y Vicente transformó una cantera de arenisca abandonada en algo más que relieves: caminos, terrazas, formas exentas y escenas pintadas recuerdan a la Dama de Elche, el Palmeral, Santa María, la Calahorra, el Pantano y los aparatos aéreos del Misteri. Ros murió en 2017; el conjunto sigue siendo un mapa artesanal y afectuoso de Elche.
Cómo plantear la visita
Se llega por pistas irregulares en terreno semiárido y expuesto. Dentro se puede pasear alrededor de las esculturas, recorrer las pequeñas terrazas y almorzar en las sencillas mesas y sillas de roca. La recompensa va más allá del arte: desde las alturas cercanas se leen la llanura, el palmeral y un amplio arco de sierras alicantinas. Disfruta del lugar a escala humana y deja intactas sus superficies pintadas y talladas.
- Lleva una ruta actual y mapa sin conexión: varias pistas de cantera se parecen.
- Lleva almuerzo y agua abundante, y retira hasta el último residuo.
- Vigila a menores y perros junto a cortados y piedra suelta.
- Recuerda que El Cau pertenece al término de Elche aunque salgas desde el entorno de Crevillent.
Conecta la historia
Combina el paseo con la ruta del Palmeral de Elche, que explica muchos símbolos tallados, o vuelve por Crevillent para comparar dos lecturas de un mismo borde montañoso seco.
Fuentes
Escrito en septiembre de 2026 a partir del relato de Memoria Digital de Elche sobre Mariano Ros y El Cau y la documentación de la ruta y su ubicación.
Las pistas, las restricciones por incendio y el estado de las obras cambian. Sigue los avisos municipales y de emergencias y deja la cantera tal como la encontraste.